La escasez de recursos para la adquisición y aplicación de fertilizantes en las fincas de café, en forma oportuna y adecuada, afectará sensiblemente la cosecha del próximo año, de no adoptarse medidas que reactiven inversiones en buenas prácticas agrícolas, advirtió el presidente de la Junta Nacional del Café (JNC), Tomás Córdova Marchena.

Dijo que se viene reportando una buena floración en las cuencas cafetaleras, facilitada por la presencia de lluvias en casi todo el país, pero debido a la falta de dinero, por bajos precios y cierre de fuentes de crédito, se perderá la oportunidad de aplicar los insumos necesarios.

«Instamos al gobierno a adoptar prontas medidas de atención a la caficultura y, de esta manera, evitar conflictos que afectan la gobernabilidad. La JNC lo viene demandando desde hace buen tiempo, al igual que otras entidades”, sostuvo.

En ese sentido, dijo que la pronta reactivación de Agrobanco, con recursos suficientes y oportunos, será un mensaje positivo que esperan ahora.

Refirió que la producción de este año, estimada en 6.500.000 quintales de café verde, evidencia un repunte de 10% en la producción, en comparación a la recogida en 2017, pero que los bajos precios y sobrecostos crecientes hundieron la economía de la población cafetalera.

Reactivación del plan de renovación
Córdova saludó el compromiso del Gobierno de reactivar la renovación de cafetales, especialmente en regiones que fueron excluidas en gestiones pasadas, para lo cual es indispensable recuperar, mediante una reprogramación de los créditos, los fondos que se otorgaron y concentraron en la selva central.

«Hay que corregir los errores y malos manejos que se dieron en la primera etapa, y retomar la renovación con criterio técnico y transparente. Hay lecciones aprendidas que no se pueden repetir, sea quien sea», expresó.

Sobrecostos y migración de agricultores
Asimismo, manifestó que el cultivo del café tiene un costo de producción del orden de 9 soles el kilo en pergamino seco, y los precios de acopio estuvieron por debajo de los 5.50 soles. Un elemento clave del alto costo es la mano de obra para la cosecha.

«Se requieren medidas innovadoras por parte del Gobierno en el proceso productivo como de comercialización. Aprendamos de Brasil, Colombia o Costa Rica, que apuestan por la institucionalidad y asignación de recursos», agregó.

Informó que hay preocupación en la JNC por el fuerte incremento del cultivo de la coca, donde se pagan salarios por encima de 100 soles, y se ha incrementado la migración de agricultores hacia el Alto Huallaga, VRAEM y Puno.

Exportaciones complicadas
El dirigente cafetalero sostuvo que en los últimos años se vienen dando crecientes dificultades en la colocación del café peruano en el exterior, afectando a todos los actores de la cadena del café.

«A más oferta peruana, más desorden en nuestras ventas. Por ejemplo, los cafés especiales se vienen subvaluando, en relación a la oferta de otros países. La carencia de la institucionalidad es una limitación para concertar una estrategia de promoción del café», advirtió.

Córdova informó que para el presente año se esperan embarcar hasta diciembre un volumen de 5.700.000 quintales, por un valor de US$ 690 millones, en la medida que haya una leve mejora de precios en el mercado internacional.

Estimó que se dispondrá de 1 millón de quintales para embarques entre enero- abril del próximo año, período en que recién está saliendo la cosecha de 2019.

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