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Crisis de AGROBANCO es inducida desde el MEF en complicidad con el MINAGRI.
AGROBANCO tuvo 75 millones de utilidad en 3 años y pagó 31 millones de soles de impuestos a SUNAT.
Desvío de créditos a grandes exportadores se dio entre el período 2015-2016
El cierre de AGROBANCO es una medida política inducida por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en complicidad con la alta dirección del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), desconociendo el proceso financiero que permitió llegar a 106 mil agricultores de diversas regiones, colocando en un año más de 2 millones de soles y lograr dinamizar la economía en zonas rurales de pobreza y pobreza extrema.

La crisis surge a partir del 2015 al derivar créditos a la costa, con preponderancia en Ica, donde el cultivo de la uva concentró el 24% de las colocaciones en el 2015, créditos estructurados por COFIDE con riesgo compartido con AGROBANCO.

En esta campaña contra la entidad bancaria las autoridades del MEF y MINAGRI, esconden la información de resultados positivos durante cuatro años, con utilidades de 75 millones de soles y pagos de 31 millones a SUNAT por concepto de impuesto a la renta. Este resultado, que se borra adrede en los discursos, fue posible por el cumplimiento de pago del crédito por parte de los pequeños productores. La morosidad se concentra en grandes productores a partir del 2016 cuando ingresa la administración del actual gobierno, según los reportes de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).

Otra información a destacar es que el mayor número de prestatarios corresponden a agricultores de la selva y sierra del país, y en menor porcentaje a los de la costa; aunque los montos de créditos fueron elevados.

La campaña contra AGROBANCO tiene que ver con su crecimiento en el ámbito rural, con una tasa de interés promedio entre 17 % a 23%, mientras que la banca múltiple tiene tasas que fluctúan entre 43% y 49.6%.

Responsabilidades de crisis de AGROBANCO

Desde fines del 2016 se empezaron a restringir los créditos, y en la práctica durante el período 2017-2018, la gestión de AGROBANCO se dedicó a cobrar y promover el embargo de chacras y viviendas de los pequeños agricultores y cooperativas, sin tener que ‘mover un dedo’ en cobrar a los grandes agroexportadores. Es decir, no se canalizaron créditos desde hace más de un año al sector agropecuario.

Richard Hale durante su gestión, declaró: “No tenemos saldo para colocar más créditos y estamos trabajando para la recuperación de las deudas con estas empresas”. (Declaración pública hecha el 16 de Agosto 2017). Con esto, las autoridades del banco solo indujeron a un ‘terrorismo financiero’, al plantearse de forma pública, la alta morosidad generada por los grandes prestatarios. Los bancos del exterior que apalancaban fondos exigieron, según contratos, la inmediata devolución de sus préstamos (300 millones de dólares), dejando sin liquidez a AGROBANCO.

Entre las investigaciones sobre desviaciones de fondos a grandes empresas deben considerarse los otorgados a ocho desmotadoras de algodón, a tasas de 5% y, con garantías deficientes y colocadas como incobrables.

Deben establecerse responsabilidades desde la alta dirección del MINAGRI, sobre todo en los períodos 2015-2017, por falta de control y supervisión del banco, a cargo de sus representantes en el directorio. De igual, al directorio de COFIDE que derivó a AGROBANCO con apoyo del MINAGRI, los créditos sindicados a favor de grandes productores de costa. La SBS también avaló al FONAFE estas acciones del período 2015-2016, sin emitir advertencias o notificación alguna. La investigación debe extenderse a la administración y manejo de los fondos de AGROPERÚ, manejado por el MINAGRI, según criterios e intereses de los funcionarios de turno.

Solo castigan a los pequeños productores privándoles de la única banca estatal, se castiga a aquellos que no son responsables de la liquidación de AGROBANCO.

La deuda del café

Existen denuncias de la corrupción en la canalización de los créditos, concentrados en un 70% en Selva Central. El 51% de estos créditos tienen deficiencias de manejo y recuperación, un 25% manejo adecuado y 14% no recuperable.

Otro hecho, de responsabilidad política y técnica del MEF y MINAGRI sobre la crisis de AGROBANCO, fue la compra direccionada de la deuda que cafetaleros tenían con las IFIS privadas (banca múltiple, cajas rurales, cajas municipales, Credipymes, y otros), excluyendo la deuda con AGROBANCO. Esta operación generó una fuerte carga negativa para la entidad bancaria.

Situación actual

La deuda cafetalera tiene dos fuentes financieras: AGROBANCO y Fondo AGROPERÚ, orientados a renovación de cafetales, rehabilitación de cafetos, mantenimiento, y comercialización. Para renovación se canalizó la suma de 443 millones de soles para atender a 39 mil 310 hectáreas de 31,328 productores.

El programa de pagos se ha visto alterado debido al ciclo de precios bajos y altos costos generados por la secuela del cambio climático. Los productores carecen de recursos para honrar los créditos.

En este escenario se vienen generando movimientos en diversas regiones que requieren atención. La mayoría quiere honrar el crédito, especialmente productores organizados, pero requieren facilidades de pago.

Propuesta MI AGRO S.A.

Tras un análisis de la propuesta legislativa, se procede a liquidar AGROBANCO y crear un fondo con escasos recursos (100 millones de los cuales, 60 serán destinados para créditos y 40 para pago de planillas), con un manejo de los funcionarios de turno. Se anuncia que será un fondo tipo MI VIVIENDA, comparación demagógica, toda vez que los riesgos en la industria de la construcción son mínimos. Existen garantías con la propia vivienda, mientras que la rentabilidad de cultivos es marginal, sujeta a riesgos climáticos y de precios. Los créditos para vivienda se otorgan menos de 9% y para el agro no bajan de 20%.

Alternativas de solución

La política agraria es absolutamente discriminatoria. Para la agricultura familiar no existen medidas efectivas y eficaces que alienten su desarrollo. No se tiene acceso a tecnología, existen enormes limitaciones de acceso a mercados y ahora se suma el recorte de oportunidades a créditos de fomento.

Los gremios agrarios vienen planteando hace muchos años la pertinencia de construir una política de fomento para la agricultura familiar, en la cual el crédito agrario es fundamental. En este propósito se propone, entre otras decisiones, las siguientes:

Refundación de AGROBANCO, mediante ley, con roles de banca para todo tipo de operaciones, incluyendo la captación de ahorros.
Dotación de un capital pagado fresco, no menor de 1 500 millones de soles o recursos similares a MI VIVIENDA y a tasas de interés similares.
Garantizar soporte técnico competente a los productores prestatarios, restableciendo el servicio de extensión agraria eficiente y oportuna.
Lima, 12 de Julio 2018.